Aunque en Rusia la poesía escrita había aparecido en el s. XVII, ésta no irrumpe en el mapa de la literatura europea hasta el siglo XIX, la época en que se desata en Europa la tempestad romántica, y es ahí donde la poesía rusa conoce su "edad dorada", que había sido preparada por Karamzin y por el enorme trasiego de ideas que se produjo en los medios cultos después de las guerras napoleónicas.
Ser poeta en Rusia durante los siglos XIX y XX era un asunto serio, de vida o muerte, donde se jugaban el pellejo a través de la fuerza del verso y la palabra. Los poetas rusos eran una especie de huérfanos de su época, que se metían en líos, no tanto por su posición política, como por su superioridad lingüística, que creaba todas las ambigüedades que asustan a los poderosos y a los hipócritas.
La obra de poetas como Pushkin, Mandelstam, Tsvietáieva, Pasternak, Ajmatova, Brodsky y muchos otros representó un momento espléndido que iluminó una buena parte del siglo XX conocido como el Siglo de Plata de la poesía rusa.
Los poetas que destacamos en este especial es difícil asignarles un grupo o tendencia homogénea, se trata mas bien de un grupo de solitarios con afinidades literarias algunos, pero que representan una gran diversidad en sus búsquedas, preocupaciones y sensibilidades.